Es difícil entender todo su pensar, dado que tan sólo se han preservado unos pocos fragmentos de sus escritos.
Heráclito de Efeso (-535 a -484), entendía que había una unidad sintética que ordenaba el mundo que llamó Λόγος (Logos, a falta de una traducción mejor), y se trataba de una armonía, un equilibrio de opuestos, que la gente solía perder al enfrentarse con el devenir de la vida.
Para Heráclito, este logos atravesaba toda la existencia del hombre, y su entendimiento del mundo, la verdadera sabiduría, era encontrar de nuevo ese equilibrio entre la dinámica estructura de los contrarios.
Aunque no sea suya, la frase «Panta rei» (πάντα ρεῖ), "todo fluye", se le ha atribuido tradicionalmente a él, porque representa enteramente su modo de pensar respecto de un devenir animado por la complementariedad de los opuestos.
Según dicen, enfrentado al no entendimiento de sus ideas por parte de sus contemporáneos, y a pesar de su linaje real, abandonó la sociedad para vivir por su cuenta, no sin antes dejar escrito un libro donde exponía su pensamiento, y en el que expresaba ese reproche a la falta de sabiduría de las gentes de su tiempo.
En mi opinión, Heráclito es un digno representante local de una escuela de pensamiento mucho más antigua y originaria de extremo oriente, llamada escuela de Yin-Yang. Curiosamente, parece contemporáneo de Lao Tsé, insigne representante en China de una interpretación de la escuela Yin Yang, y que se supone fundó con el nombre de Taoísmo. Confucio, también vivió en esa época y, aunque menos evidente, su obra también notó la influencia del Yin Yang.
Lao Tsé renunció a su buen puesto como archivista de la Biblioteca Imperial, y antes de abondonar para siempre la sociedad, según cuenta la leyenda, el guardián del paso de Shanggu, le suplicó que dejase por escrito su pensamiento, conocido como Tao Te Ching.
El paralelismo tradicional entre estos sabios del extremo y medio Oriente, de abandonar una vida acomodada por la conciencia de un sabio entendimiento del mundo, se repite multitud de veces (otro ejemplo famoso fue Bodhidharma, el fundador del Budismo), y Heráclito, pienso, perteneció a esta tradición, aunque no dejara tras de sí ninguna fundación de doctrina, al menos que sepamos.
El origen de esta escuela de pensamiento, el Yin Yang, se pierde en la noche de los tiempos, pero se sabe que recorrió todo el mundo antiguo, notándose su influencia en las formas locales y particulares de cada región.
La clásica división filosófica de los inicios griegos de la filosofía no es más que una consideración clasista, propia de un ensimismado Occidente, que no deseaba mirar hacia otros sitios.
Como colofón de estos apuntes me satisface terminar con esta frase que me parece bellísima, Panta Rei - Todo Fluye.
Imagen 1): Heráclito, busto de filósofo desconocido. Se encuentra en los Museos capitolinos de Roma. Wikipedia. Imagen 2) Símbolo Yin Yang, autor desconocido.
Autor: Pedro Donaire


No hay comentarios:
Publicar un comentario en la entrada